esnayo intermitente - caminar - David Medrano

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ensayo INTERM TENTE Artista invitado David Medrano ¿CÓMO CAMINAMOS NUESTRA VIDA? Fisiológicamente en la planta de nuestros pies convergen terminaciones nerviosas que se conectan con todos los órganos del cuerpo, como lo ha estudiado ampliamente la reflexoterapia, por lo que dar un paseo descalzo sobre la hierba equivale a hacerse un masaje en la totalidad del cuerpo; pero ¿Qué pasa cuando decidimos caminar descalzos en nuestro contexto citadino? ¿Se convierte esto en una acción perjudicial para nuestra salud? ¿Deviene el masaje en paliza? ¿De adonde la necesidad de crear un medio ambiente tan hostil para con nosotros mismos? y por ende, ¿La necesidad de protegernos de él a través del calzado? El caminar como metáfora o analogía del vivir, me llega a través de las concepciones de vida indígenas de mis ancestros latinoamericanos, seres que han vivido descalzos durante generaciones, en contacto directo con la tierra, vivenciando la planta de sus pies como otro par de ojos con los que visualizar el entorno sintiéndose uno con él, su cuerpo como un elemento más del paisaje, mimetizado con árboles y piedras, siendo aire al respirar y agua al observar las nubes, el cuerpo no como algo que irrumpe en el espacio sino más bien como parte, como la gota de agua que en el mar se disuelve en su unicidad, siendo a la vez parte y todo. Performances Vitales Las decisiones mínimas, así como cada respiración consiente, son lo que considero la verdadera Performance, las micro políticas personales sobre las que basamos nuestro devenir cotidiano: lo que comemos, lo que usamos, lo que consumimos intelectualmente; los sistemas de pensamiento sobre los que sostenemos nuestras conversaciones diarias con la pareja, con la familia y amigos, con quien nos atiende en el mercado… si aún logramos entablar conversación más allá del saludo formal y la mirada furtiva. El performance en que deviene toda situación solo por la presencia de nuestro cuerpo en ella, por el dialogo de los dedos ansiosos que no paran de moverse mientras viajamos en el metro, tratando de aislarnos por medio de unos audífonos, de la masa de cuerpos que nos rodea tan de cerca. QUITARSE LOS ZAPATOS: VOLVER A SER NIÑOS. la VIDA COMO obra de ARTE y el arte COMO MODO DE VIVIR ¿ES IGUAL EL NÚMERO DE VECES QUE HE MUERTO AL NÚMERO DE LAS QUE HE RENACIDO? ¿LO CONTESTARIO EN EL ARTE? He escuchado que la acción de crear nos acerca a la idea de divinidad, nos embulle de poder, nos enviste del carácter de quien se antepone a lo que existe pues no se siente satisfecho, yo creo de crear que todos somos Dioses en ese sentido, algunos crean nuevos cuerpos mediante actos de placer sexual, otros crean espacios armoniosos, fuentes de dinero, sistemas de pensamientos… los artistas creamos de la nada cosas que terminan siendo algo, conectamos lo que existía y andaba disperso, lo que en el mundo real, quizá por su polaridad, nunca habría de encontrase. El instante antes de empezar a concebir un gesto artístico, como el momento de vaciarse y abrir las puertas de la percepción a la nada esperando que algo entre, que penetre como una pregunta o una respuesta, dependiendo del cuerpo de quien se dispone a ser canal de lo venidero: concebir, nutrir, aguardar y proteger, para parir; Hay quienes crean hijos y hay quienes crean obras, que alegría ser Padre/Dios/Madre, que alegría ver la pieza terminada y recordar cada paso dado, cada entramado de lo que allí se expresa, ¡nadie conoce tanto a una creación como su hacedor! Quizá por eso sigo creando, me maravilla la posibilidad de seguir descubriendo cosas que no existirían si no me doy a la tarea de abrirles el camino, de prestarles mi cuerpo y mi tiempo para que se materialicen. Mis futuras obras no existirán si no comienzo a hacerlas, por eso, estas ansias de empezar, ya, a colaborar con el cosmos en pro de la siguiente, ¿Cómo irá a ser?, ¿Qué colores y formas adoptará?, ¿Cómo atravesará mi cuerpo? y ¿Cómo lo dejará a su paso?, ¿Se es uno antes y otro después de cada gesto artístico?, si no es así ¿Valió la pena?, ¿Quién era antes de comenzar a escribir este texto?, ¿Quién soy ahora? . . . ¿Punto Final? (.) ¿Nihil novum sub sole? ¿De adonde la necesidad de límites? Mi cuerpo puede lo que creo que puede, lo que le permito que pueda, el pensamiento como límite corpóreo, como reducción de posibilidades o expansión, tras la ruptura de sus condicionamientos. El arte de imaginarse que lo imposible no existe y volverlo acción, el arte de jugar con la imposibilidad en la mente de quienes espectan tus acciones, accionar desde las múltiples dimensiones en que vives e invitar a viajar a los otros contigo… el arte cuando es juego inevitablemente se vuelve colectivo. Lo que puede un cuerpo y lo que yo le permito, ¿cómo lo limito? La sangré es más fuerte que los pensamientos, mi mandíbula tiene más fuerza que los análisis escritos sobre ella en todos los libros, manos como las mías han creado todos los artificios que conozco, mis manos son naturales y tienen la potencia del Todo en ellas, la naturaleza misma deviene en cinco dedos y una palma, con las que escribo estas palabras en un espacio-tiempo en el que las manos todavía se usan para escribir. Yo creo de crear, creo que nadie ha podido ni podrá jamás hacer lo que yo he hecho, hago y haré, y así sucede con todos y cada uno; creo de crear que, solo yo puedo escribir estas palabras como lo hago ahora y que solo tú puedes leerlas y recibirlas como lo haces; creo de crear que este dialogo que tenemos en el tiempo es único e irrepetible y que por eso aun vale la pena escribir y leer. Beuys, Cage, y tantos otros que han trascendido los límites de lo considerado arte en su momento, buscando la forma de ligarse de nuevo con aquellos que simplemente viven, y observan la grandeza de lo que ya está hecho. Intervenir o crear sobre lo que ya ES puede parecer, a los ojos de un observador entrenado, el detrimento de lo que ya era perfecto en pro de vanaglorias personales: ¡yo hice, Yo creé! La pintura del paisaje no ha de superar nunca al instante después de las 5 de la tarde en que por casualidad nuestros ojos se detienen en las nubes coloreadas por el sol. ensayo INTERM TENTE diseño @jesuissant Vol. II “Aquel texto que se compone andando está libre de ataduras, su pensamiento no es esclavo de otros volúmenes, no lo recargan las comprobaciones ni el pensamiento ajeno. No hay que rendir cuentas de ningún tipo, a nadie. Es un pensamiento que nace de un movimiento, de un impulso.” Andar Una Filosofía, Frederic Gros. Performance Suicidio Metafórico #1 Auto Entrevista https://vimeo.com/manage/videos/456043219 1 Berra, A. (2010) Evolución [Canción] Mi Casa No Tiene Paredes. Afro Records. El arte que ha de ser disruptivo… en un mundo lleno de violencia ha de generar conmoción desde la suavidad y la ternura, la violencia ha pasado de moda, nuestros cuerpos están cansados de sentirla, ya se ha desgastado como recurso dialectico y hay suficientes espacios recargados de ella como para teñir nuestra creación con sus tonos, para escribir nuestros manifiestos con su tinta. La suavidad ha de ser la nueva revolución, “Revolución y tu ciudad se llenará de humo, evolución es la manera de volvernos uno”1. Como creador me siento un conector de mundos, en mi habitan todos los aspectos humanos existentes, hay infinitos yoes, tantos como mi capacidad de reconocerlos, como mi deseo de abrazarlos, en mi se conectan los filósofos más densos y los narradores más ligeros, los impulsos más trágicos con los más banales, los anhelos más insólitos con los más obvios. El arte como ese espacio donde todo lo no inventado se materializa, pero también donde todo lo conocido se amalgama, se licua y se cuela dando forma a sustancias únicas, impregnadas de la propia esencia. Yo creo que sí, si no hay nada nuevo bajo el sol ¿para qué seguir? Este instante es nuevo, sin pretensiones de originalidad, eso dejémoslo al mundillo del arte, hablemos de vida, de experiencia, la performance como una experiencia, que al primero que conmueva sea al propio hacedor, y que sea un cuerpo conmovido el que, por resonancia, alcance a conmover a otros, como aquella mujer que de llorar por tanto picar cebollas hacia llorar al público que la veía1, ¡qué acción tan bella!, sus ojos lloraban a causa de una reacción química, pero los espectadores lo hacían por una acción empática, eso es una performance, cuerpos que empatizan. Para conectarlos, para hacerlos devenir un cuerpo colectivo, o hacernos conscientes de que siempre lo hemos sido. Un cuerpo colectivo aparentemente individualizado, células de lo que llamamos tierra, azares percibidos por los individuos que son realmente entramados cotidianos para la totalidad, ¿cuantos milagros a nivel celular no se dan para que nuestra digestión se lleve a cabo tres veces al día? 1 Alguna vez escuche de esta acción, si mal no estoy fue presentada en el Museo de la Universidad de Antioquia, he intentado conseguir la referencia y no lo logro aún. ¿Vale la pena no mencionarla por no tener la referencia?, ¿De que serviría entonces la cita inicial de este texto?