COLECC'ON CUFNTOS DE L JARDIN EL SAPITO ENRIQUE.
COLECCION CUENTOS DE JARDIN es una publicaci6n de Editorial Latina— Buenos Aires para los nihos més pequeöos Asesoramiento literario: Ruth Mehl de Gonzålez Direcci6n gråfica: Kitty Lorefice de Passalia Pol(culas en color: Franzollnl y Cia. Llavallol 259 — Lanüs Impresiån: Grifica Av. San Martin y Lavalle Rafael Buenos Airß Mayo de 1974 Confecciån: I.S.A.G. Bosa) 4053 - Capital O Copyright — 1974 EDITORIAL LATINA S. C. A. Av. de Mayo 953—Piso 11 — Buenos Aires Hecho el deposito de ley Prohiblda la reproducci6n total o parcial IMPRESO EN LA ARGENTINA- PRINTED IN ARGENTINA.
EL SAPITO ENRIQUE texto de: MARTHA MERCADER ilustrado por: NAPOLEON editorial latina buenos aires COLECCION CUENTOS DEL JARDIM.
Si alguien miraba el charco, no veia nada. Nada mäs que el agua quieta, los yuyos, alguna ramita quebrada. Pero sin embargo, alli estaba el sapito Enrique. Hacia mucho tiempo que Enrique estaba en el fondo del charco. De dia, silencio. Pero cuando Ilegaba la noche, el sapito se ponia a Ilorar. Sölo que en el agua del charco, iquién iba a darse cuenta de que se le caian las lagrimitas?.
i Y por qué Iloraba Enrique? Porque tenia muchas ganas de Ilorar. Y tenia muchas ganas de Ilorar porque estaba muy triste. Y estaba triste porque.. iqueria volar y no podia! Bueno a un sapo en el fondo de un charco también se le puede ocurrir volar, ino?.
Una tarde Enrique subiö hasta la orilla. —iCuånto tiempo sin verte! iEstuviste de viaje? — le preguntö entonces la tortuga Lerdita. —iDe viaje? De viaje quisiera estar —suspirö Enrique..
Lerdita comprendiö que algo le pasaba y le preguntö: —iQué te pasa? Y Enrique le contö, entre suspiros y pucheros, c6mo se moria de ganas de volar. —Muy bien. Y qué has hecho para volar? iEh? Y el sapito, mudo. —iSe puede volar quedändose hundido en medio de un pozo?.
Y el sapito, mudo. Hasta que después de mucho, Enrique dijo: —Bueno, una vez pensé que cazando mariposas me podia hacer Ilevar por el aire... •i.
. .o atändome a la cola del barrilete de algün Chico, o con globos..
—Parece mentira —le contest6 la tortuga— que un sapo de tu edad diga tantos disparates. El vuelo se demuestra volando. Y le pidiö que la acompaöara. Se fueron por un caminito hasta un teléfono püblico..