Brunito y la oscuridad.
Una noche, escuchó un suave «píii, píii!». Eran las luciérnagas, que volaban alrededor de su ventana .—Hola, Brunito —dijeron brillando como estrellitas—. Venimos a mostrarte que la noche también tiene su magia..
luciérnagas le enseñaron un secreto: —Cuando cierras los ojos, la oscuridad guarda tus sueños. Brunito sonrió. Ya no sintió miedo, porque comprendió que la noche estaba llena de amigos brillantes..
Brunito era un osito marrón y esponjoso. Cada noche, cuando mamá apagaba la luz, se escondía bajo las cobijas.—¡La oscuridad me da miedo! —decía con sus ojitos brillosos..
Salieron juntos al bosque. Las estrellas decoraban el cielo como diamantitos, y la luna iluminaba los árboles con un resplandor plateado. Brunito abrió los ojos sorprendido. —¡Qué hermoso se ve todo!.
Desde entonces, Brunito duerme tranquilo. A veces aún siente un poquito de miedo, pero recuerda a las luciérnagas y a la luna, y se abraza fuerte pensando: "En la oscuridad también hay cosas buenas que me cuidan"..
FINAL DEL CUENTO.